Pilar carga sobre sus espaldas la historia de ocho décadas de lucha. Ochenta años de trabajo duro y anónimo en los valles del interior de Asturias. Vecina de una pequeña localidad conocida como La Güeria de la Carrocera, Pilar ejemplifica a la perfección la historia de la mujer trabajadora. Asalariada con horarios imposibles y sueldos hasta tres y cuatro veces más bajos que los de sus compañeros, madre y ama de casa, para ella la conciliación familiar y laboral son solo un rumor lejano con el que se llenan la boca políticos y empresarios de ciudad.
Los recortes presupuestarios en la cooperación al desarrollo tienen, principalmente, efectos drásticos en la vida de las personas más desfavorecidas. Pero suponen, además, la ruptura de un Pacto de Estado consensuado por todos los partidos políticos en 2007. Sólo 2 de los 32 compromisos recogidos se han cumplido. Las organizaciones sociales denuncian el desmantelamiento de las políticas públicas de cooperación “a golpe de decreto”, actuando al margen del parlamento y la sociedad civil. La lucha contra la pobreza pierde fuerza ante la entrada de las empresas en los modelos de “cooperación”.







