Cultura

Esta crisis no fue un accidente

'Inside Job' presenta la indignante historia de un “gobierno de Wall Street” y explica cómo esta reciente crisis financiera ha sido efectivamente un “inside job” o delito interno colectivo ejecutado por banqueros, políticos, agencias calificadoras, burócratas y profesores universitarios. Utilizaron la desregulación para crear complejos instrumentos financieros derivados y titulizados – conocidos por algunos como “armas de destrucción masiva” – para beneficiar sus propias cuentas bancarias, mientras hacían la vista gorda cuando el mercado subprime de hipotecas se desplomó, arrasando con los ahorros de toda una vida de muchas personas comunes y corrientes.

 
-ENCABEZADO-
-YOUTUBE-

Esta crisis no fue un accidente

El documental 'Inside job' pone sobre la mesa a los responsables

'Inside Job' presenta la indignante historia de un “gobierno de Wall Street” y explica cómo esta reciente crisis financiera ha sido efectivamente un “inside job” o delito interno colectivo ejecutado por banqueros, políticos, agencias calificadoras, burócratas y profesores universitarios. Utilizaron la desregulación para crear complejos instrumentos financieros derivados y titulizados – conocidos por algunos como “armas de destrucción masiva” – para beneficiar sus propias cuentas bancarias, mientras hacían la vista gorda cuando el mercado subprime de hipotecas se desplomó, arrasando con los ahorros de toda una vida de muchas personas comunes y corrientes.

Tal y como se afirma en la película, “esta crisis no fue un accidente.”

Crimen sin castigo

La gentuza se divide en varias clases, y existe desde que el mundo es mundo. Se instalan en el poder y buscan el modo de perpetuarse. Suelen morir cada uno con unos cuantos esqueletos en el armario, pero a salvo en un sitio tranquilo con calefacción ¿Cuantos políticos corruptos, dictadores asesinos, criminales de guerra, banqueros estafadores, etc. han escapado de la justicia a lo largo de la historia? Mucho más rápido sería hacer la lista de los que no lo han hecho.

El problema no es que existan, sino qué hacer con ellos. Ahora es el tiempo de los financieros-políticos, quienes, al igual que sus predecesores, tienen la seguridad dibujada en el rostro de que ni les van a linchar cuando vayan por la calle, ni nadie va a tocar sus fortunas, ni por supuesto van a poner un pie en la cárcel. Ahí tenemos al ex-presidente de Túnez. Derrocado, sí, pero con los millones a buen recaudo. Su mujer también anda muy derrocada la pobre con nosecuantos lingotes de oro de aval para ir de compras. Ejemplos muy ilustrativos de lo que se pueden ver en este documental.

No sólo me gusta Inside Job, sino que celebro el mero hecho de que exista. Describe con extraordinaria elocuencia todo el tema de la crisis y las conclusiones que plantea son, como poco, gravísimas. Personalmente, puedo llegar a tolerar e incluso comprender que cualquier persona se equivoque haciendo su trabajo. Cualquiera puede llevar a cabo una mala gestión, incluso una desastrosa gestión.
Pero la mala fe es algo que me toca un poco más los huevos.
Cuando veo la millonada que han cobrado por reventar el sistema… es abismal. Semejante desproporción no puede estar justificada. Y que todo ese dinero venga de crear un sistema que se nutre de préstamos basura para forrarse precisamente apostando contra sus clientes en el mercado de derivados sin ni siquiera informarles de que lo hacen... Y que Lehman Brothers o AIG fueran catalogadas por ellos mismos como inversiones muy seguras hasta dos días antes de declararse en bancarrota... Indignante verles ahora tartamudeando eufemismos para justificar lo injustificable. Y encima insisten en convencer a la gente de que en realidad no han hecho nada malo. Que son cosas del mercado, don Quijote. ¿A quién va a creer; a mí o a sus propios ojos? ¡Cómo van a ser molinos, hombre!

Semejante aura de impunidad alrededor de esta gentuza que me da ganas de vomitar. Se me dispara la tensión y me tengo que tomar un Lexatín. Antiguamente había soluciones que ahora quizás nos resulten algo desfasadas, como el linchamiento público, pero visto como está el patio, igual es lo único que nos queda.

El Oscar fue para El Discurso del Rey, pero el mejor discurso fue el de Charles Ferguson:

“Perdonen, pero tengo que empezar recordando que tres años después de una horrible crisis financiera causada por fraude masivo, ni un solo ejecutivo financiero ha ido a la cárcel. Y eso está MAL.”

Yo también lo creo. Vota si tú también lo crees.

Herr Jasper
 
 

Más noticias

no-results-found-landing-news
  • {{item.subsection}}
    {{item.category}}
    {{item.subcategory}}
    {{item.tagName}}

    {{item.title}}

    {{item.plus_text}}
VER MÁS {{percentLoaded}}% loading...