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Mandela, reposa ya en la aldea que le vio nacer (actualización)

“Para ser libre no basta con deshacerse de las cadenas propias, sino vivir también de una manera que respete y potencie la libertad de los demás”, dijo este icono contra el apartheid que ha entrado en la leyenda y en la historia como una las personalidades más grandes nacidas en el siglo XX.

 
-ENCABEZADO-Nelson Mandela, fotografía del archivo de ANC (Congreso Nacional Africano)

Mandela, reposa ya en la aldea que le vio nacer (actualización)

un compromiso de vida con los derechos humanos y contra la desigualdad racial

“Para ser libre no basta con deshacerse de las cadenas propias, sino vivir también de una manera que respete y potencie la libertad de los demás”, dijo este icono contra el apartheid que ha entrado en la leyenda y en la historia como una las personalidades más grandes nacidas en el siglo XX.

Nelson Mandela, expresidente de Sudáfrica y Premio Nobel de la Paz, descansa desde hoy junto a una pequeña colina de Qunu, una aldea rodeada de praderas en la que pasó su niñez y en la que ha recibido hoy sepultura, en cumplimiento de su deseo expreso.

Los sudafricanos se han despedido de Mandela con 10 días de luto oficial desde que murió el pasado 5 de diciembre a los 95 años. Unos días en los que la consternación tras conocerse su muerte dio paso a la celebración festiva por su legado, la visita para el funeral oficial de decenas de presidentes de Estado y personalidades mundiales, la tristeza de la capilla ardiente y el emocionado último adiós en su sepelio.

La noticia hace diez días a los sudafricanos y, con ellos, a todos los países del mundo: Nelson Mandela, “Madiba”, el primer presidente negro de Sudáfrica que liberó a su país del régimen racista del “apartheid” falleció este jueves 5 de diciembre, a los 95 años, en su casa de Johanesburgo y rodeado de su familia.

Tras las primeras horas de conmoción y de incredulidad por la noticia, Sudáfrica ha vivido una auténtica fiesta en homenaje al pirmer presidente negro del país. Los sudafricanos del país del “arco iris” han expresado su luto con cánticos y bailes en agradecimiento al hombre que les dio la libertad y que convirtió Sudáfrica en un país moderno tras permanecer más de 27 años encarcelado por defender sus ideales y su lucha contra el racismo impuesto por la minoría blanca en el país que le vio nacer.

La única gran celebridad política con proyección internacional del siglo XX que quedaba viva, y ejemplo para muchos líderes políticos, ha sido enterrado hoy 15 de diciembre en Qunu, a 700 km al sur de Johannesburgo, la localidad donde se desarrolló su infancia y donde descansan los restos de tres de sus hijos. Desde el momento en que se conoció su fallecimiento como consecuencia de una larga enfermedad, los ciudadanos, su gente, esa sociedad mixta en convivencia con la que soñó Mandela le viene rindiendo su peculiar homenaje por su coraje, personalidad y por su legado, en las calles en torno a las casas de Soweto, donde Madiba vivió antes y después de su encarcelamiento, y la de Houghton, donde falleció, centros neurálgicos de la vida del exactivista que se han convertido en lugares de peregrinación.

El Gobierno, que decretó siete días de luto para que los ciudadanos puedan despedir y homenajear a Nelson Mandela, con actos centrados en el funeral oficial de Estado y el traslado de los restos mortales del líder político en una carroza por las calles de Pretoria, la capital política, diariamente entre el miércoles y el viernes de esta semana.

El Ejecutivo instó a los sudafricanos a hacer una especie de guardia de honor a la comitiva que recorrería diariamente el trayecto desde el hospital en el que se fue embalsamado su cadáver hasta el edificio que acoge la sede oficial del Gobierno, donde quedaría instalada la capilla ardiente. “Cada mañana, cuando los restos salgan de la morgue hacia la capilla ardiente, esas rutas se harán públicas", explicó la responsable de Comunicación del Gobierno, Neo Nomodu, en un breve encuentro con la prensa al informar sobre los actos de homenaje al expresidente y premio Nobel de la Paz.

Temores por el futuro

"Hagámosle el regalo de una Sudáfrica unida", pidió el exarzobispo anglicano de Ciudad del Cabo, Desmond Tutu, otra de las caras más populares de la lucha antiapartheid, que trató así de calmar los miedos de algunos sobre que regresen los temores del pasado. ”Sugerir que Sudáfrica puede volver a incendiarse es desacreditar a los sudafricanos y al legado de Madiba”, subrayó el arzobispo.

Porque la realidad que vive hoy Sudáfrica dista todavía mucho de lo que fue el sueño y realidad de las reformas emprendidas por Mandela. Elegido presidente con 72 años, mandato que ejerció sólo durante una legislatura de cinco años hasta 1999, consiguió, primero, lo que más deseaba: una reconciliación, evitar el riesgo de una confrontación racial y el perdón de los negros, de sus seguidores, para la minoría blanca que los había tenido sometidos en condiciones de extrema pobreza, apartados en suburbios y realizando los trabajos más bajos, y sobre los que se ejerció una terrible represión cada vez que estallaban las revueltas pidiendo derechos similares a los de los blancos.

Y todo ello, se hizo a costa de mantener algunas concesiones y situaciones extremas de desigualdad en el reparto de la riqueza, que hoy son todavía más notorios en los extremos a pesar de los avances legislativos y del notable crecimiento de la economía. Se trata más de desigualdades sociales que raciales, entre muchas razones, dicen los expertos, porque harán falta todavía más de dos generaciones para superar la realidad del pasado y para que una formación y educación de calidad –una de las obsesiones de Mandela- llegue a todos igualitariamente y de sus frutos.

La corrupción política y los delitos de todo tipo son hoy también una triste realidad que acompaña al crecimiento económico y al desarrollo y, con ello, al legado de Mandela que es considerado por algunos mejor icono y estadista que gestor, aunque se reconoce el escaso tiempo que pudo gobernar porque llegó muy tarde al Gobierno y porque hubo de centrar sus esfuerzos fundamentalmente en la reconciliación y en evitar enfrentamientos raciales, a la vez que en mostrar una nueva imagen de Sudáfrica al mundo.

Un icono de los derechos humanos

De lo que nadie duda, y se ha puesto de nuevo de manifiesto desde su fallecimiento, es que Mandela es un icono, un personaje de leyenda que ha entrado en la historia por su lucha y sus ideales, refrendados por los hechos hasta su muerte. Querido y aclamado, las muestras de respeto, reconocimiento y gratitud han llenado los comunicados y las declaraciones llegados a su familia y al Gobierno sudafricano desde todos los rincones del Planeta. Decenas de jefes de Estado de Estado asistieron a los funerales oficiales y las muestras de cariño hacia la persona de Mandela, a su dignidad y coraje han llegado desde todo el mundo, desde los Gobiernos, partidos políticos, sociedad civil y asociaciones que defienden los derechos humanos, convirtiendo a Mandela en un icono vivo y presente en la memoria de los demócratas y en la de los que luchan por la igualdad en el mundo y contra todo tipo de discriminación.

El mensaje del Papa Francisco

Entre los centenares de testimonios de cariño y reconocimiento, está el del Papa Francisco quien, a través de un telegrama de pésame a Jacob Zuma, Presidente de la República de Sudáfrica, y enviado el pasado viernes por la Santa Sede, el pontífice expresa sus condolencias a toda la familia Mandela, a los miembros del gobierno y a la población de Sudáfrica. Francisco ha recordado el firme compromiso mostrado por Nelson Mandela en la promoción de la dignidad de todos los ciudadanos de la nación y en la creación de una nueva Sudáfrica construida sobre los firmes cimientos de la no violencia, la reconciliación y la verdad.

“Rezo -ha escrito en su telegrama- para que el ejemplo del ex presidente inspire a las generaciones sudafricanas a poner la justicia y el bien común a la vanguardia de sus aspiraciones políticas. Con estos sentimientos invoco sobre todos los pueblos de Sudáfrica el don divino de la paz y prosperidad”.

El Papa designó también al cardenal africano (Ghana) Peter Kodwo Appiah Turkson, presidente del Pontificio Consejo de Justicia y Paz de la Santa Sede como su representante personal a los funerales oficiales de Nelson Mandela.

La síntesis de su pensamiento y de su lucha

Son decenas las frases que se citan y recuerdan estos días extraídas de los discursos y mensajes de Mandela. Junto con su empeño en la Educación y la formación para que los niños y jóvenes sudafricanos puedan aspirar a un futuro mejor, hay una frase especialmente significativa de su lucha, de lo que ha sido y representa Madiba.

"He soñado con la idea de una democracia y una sociedad libre en la cual las personas vivan juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal que quiero vivir para verlo hecho realidad. Pero si para ello es necesario... es un ideal por el que estoy preparado a morir".

Estas declaraciones fueron realizadas desde el banquillo de los acusados y ante el tribunal durante el Proceso de Rivonia (1963 y 1964, en el cual diez líderes del Congreso Nacional Africano fueron juzgados por 221 actos de sabotajes dirigidos a derrocar el sistema vigente de disgregación racial conocido mundialmente como apartheid) que le llevaría a ser encarcelado durante casi tres décadas por el régimen del apartheid.

Almudena Grandes en El País escribía un epitafio a su figura, en el que poniendo de manifiesto las contradicciones entre las palabras y los hechos de los Gobiernos y políticos resaltaba que “el género humano produce dos tipos de individuos, los que dicen y los que hacen. Mandela fue un admirable representante de las personas que se explican con hechos, y por sus hechos su nombre brillará siempre. Algunas de las reacciones que su muerte ha desencadenado son, en sí mismas, inexplicables. Y sin embargo, pocas veces las personas que dicen y no hacen han llegado tan lejos en elocuencia. Así, en un túmulo de palabras vanas, han escrito un epitafio indigno de Nelson Mandela”, manifiesta la escritora.

Para saber más:
http://www.anc.org.za/index.php
http://www.nelsonmandelaonline.net/
http://www.southafrica.info/

Programa de actos:

Martes. Funeral oficial en la Ciudad del fútbol de Johanesburgo.

Miércoles-viernes. El cadáver de Mandela estará expuesto al público tres días en la sede del Gobierno en Pretoria y habrá una procesión diaria por las calles.

Sábado. Procesión entre Mthatha y Qunu, su lugar de origen, donde se realizará una ceremonia tradicional.

Domingo. Funeral de Estado en Qunu y entierro del cadáver del expresidente.
 
 

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