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La huella empresarial en el planeta

Los bancos españoles financian a empresas de armamento. Las empresas eléctricas no tienen problema en acabar con bosques milenarios y destruir el hábitat de los pueblos indígenas para construir presas. En la bolsa se especula con materias primas y cosechas inexistentes condenando a millones de personas al hambre. Son sólo algunos ejemplos de la absoluta ausencia de ética en las actividades financieras y económicas, cada vez menos controladas por los gobiernos. La mayoría de las empresas sólo se rigen por un principio: el beneficio. ¿Beneficio social, humano, ambiental? No, el beneficio económico.

 
-ENCABEZADO-

La huella empresarial en el planeta

Por Silvia Melero Abascal
La tierra de los indígenas awás arrasada en la Amazonia.

Los bancos españoles financian a empresas de armamento. Las empresas eléctricas no tienen problema en acabar con bosques milenarios y destruir el hábitat de los pueblos indígenas para construir presas. En la bolsa se especula con materias primas y cosechas inexistentes condenando a millones de personas al hambre. Son sólo algunos ejemplos de la absoluta ausencia de ética en las actividades financieras y económicas, cada vez menos controladas por los gobiernos. La mayoría de las empresas sólo se rigen por un principio: el beneficio. ¿Beneficio social, humano, ambiental? No, el beneficio económico.

Desde el BBVA al Banco Santander, pasando por Banca Cívica y Bankia. La ONG Setem ha documentado que 14 bancos españoles han aprobado operaciones financieras a empresas de armas. “Las cifras son impresionantes, los bancos españoles han aumentado en los últimos años el dinero destinado a la producción armamentística y militar (3.200 millones de euros). A pesar de la crisis, el negocio sigue subiendo como la espuma”. Teresa Díez, responsable de Sensibilización y Campañas de Setem, asegura que es importante sacar a la luz pública lo que están haciendo los bancos porque muchas veces “los consumidores y usuarios no somos conscientes de las actividades poco éticas que hacen con nuestro dinero cuando abrimos una cuenta o domiciliamos una nómina”.

España es uno de los principales exportadores de armas a los países africanos. Los mismos aviones que llevan las armas a Tanzania, traen a la vuelta un pescado que se introdujo hace años en el lago Victoria y que arrasó con las especies autóctonas: la perca del Nilo. La cola y la cabeza de los peces se dejan para la población local, el resto se vende en los supermercados europeos, entre ellos los españoles.
El reguero de destrucción que dejan las empresas se extiende por el planeta, como cita Teresa. “Ya sabemos la tradición que tienen las empresas de dejar una huella importante sobre todo en América Latina, con la destrucción medioambiental, por ejemplo la presa de Hidroaysén en Chile. El juez que dictaminó su viabilidad resulta que tenía acciones en Endesa”. El megaproyecto ligado a Endesa tiene prevista la construcción de cinco centrales eléctricas en el corazón de la Patagonia chilena, con 3.800 torres de alta tensión.
Alrededor de cada una se talarán unos 70 metros de vegetación a lo largo de 2.200 kilómetros, con la consiguiente destrucción de bosques milenarios. Cabe señalar que la ex ministra de Economía, Elena Salgado, ha sido fichada recientemente por Endesa como consejera para la distribuidora de la eléctrica en Chile.

No es puntual que el poder político y el poder empresarial se alíen. El ex presidente José María Aznar también fichó como asesor de Endesa por 200.000 euros al año. Igual que Felipe González, consejero de Gas Natural (126.500 euros anuales). Que el actual ministro de Defensa, Pedro Morenés, haya sido director general de la empresa de misiles MBDA y consejero de Instalaza S.A., fabricante de bombas de racimo, se asume sin problemas. A su vez, los vínculos de empresas españolas con las dictaduras sanguinarias latinoamericanas, los paramilitares en Colombia o los asesinatos en Guatemala han sido también visibilizados por las organizaciones sociales.

Impacto devastador. “A nivel internacional son muchas las denuncias que existen sobre empresas españolas cuyos proyectos de desarrollo ocasionan un devastador impacto sobre las tierras de comunidades indígenas y sobre la biodiversidad del planeta. Endesa o Banco Santander, por ejemplo, no suelen salir bien paradas en este sentido. Repsol YPF tampoco”, dice Laura de Luis, portavoz de Survival Internacional en España. La ONG desarrolla una campaña contra las actividades de la petrolera en la región peruana de Loreto por poner en serio riesgo la supervivencia de pueblos indígenas aislados. La petrolera, hasta hace poco hispano-argentina, realiza exploraciones de hidrocarburos en uno de los territorios de mayor biodiversidad del mundo habitado por indígenas no contactados, violando con ello la normativa internacional ratificada tanto por España como por Perú.

Afirmaba el economista Arcadi Oliveres en una conferencia que la pobreza tiene nombre. “El nombre de Nestlé, Coca-Cola, Banco de Santander, Samsung, Bayer, etcétera”. Según los datos del Banco Mundial, la especulación alimentaria condena al hambre a más de 44 millones de personas cada año. Desde el inicio de la crisis especulativa, 250 millones más de personas están en situación de hambre, y ya son más de 1.000 millones: cifras y porcentajes nunca vistos hasta ahora en la historia de la humanidad, como señalan desde la ONG Veterinarios Sin Fronteras.

Su informe sobre el expolio de los recursos en África Subsahariana revela cómo las empresas europeas y españolas están arrebatando los recursos naturales a las comunidades campesinas y pescadoras africanas con prácticas promovidas por los Gobiernos que incentivan la implementación en África de un modelo productivo orientado a la exportación que está contribuyendo al cambio climático y arrojando a miles de personas a la pobreza. “Los Estados tienen la responsabilidad de impedir que sus empresas sean generadoras de hambre, deberían controlarlas y hacer un seguimiento de las prácticas que realizan”, aseguraba Javier Guzmán, director de Veterinarios Sin Fronteras. Su campaña Banca bajo control, con la comida no se juega alerta sobre las prácticas de algunas entidades financieras del Estado español que tienen fondos especulativos y  operan con alimentos, como los cereales básicos (maíz y trigo).

Especular con todo. “Se está financializando la vida, lo vemos en todo. Existen mercados financieros de las materias primas, hace unos años se puso de moda el bioetanol, los grandes fondos de inversión compraban cosechas enteras de maíz que no existían (pero a través de derivados financieros se pueden comprar futuras cosechas), cuando se vio que no era tan rentable, desinvirtieron y han hundido en los países productores los precios de las materias primas”. Lo explica Carlos Cuesta, presidente de ATTAC Madrid. Hoy en día se especula hasta con el CO2, las operaciones financieras que se hacen desde un ordenador en segundos afectan a la vida real de millones de personas. “Lo vemos en España con el tema de las hipotecas. Buena parte de la crisis se ha producido porque ha habido una financialización del mercado hipotecario, se empezaron a hacer derivados financieros a partir de las hipotecas, se empezó a especular con ellos en los mercados internacionales, muchas eran hipotecas basura, y cuando empezaron a fallar porque la gente empezaba a no pagar, esos derivados financieros cayeron”.

Cabe señalar aquí también que el actual ministro de Economía, Luis de Guindos, era el presidente ejecutivo para España del banco de inversión estadounidense Lehman Brothers cuando en 2008 la entidad quebró por el escándalo de las hipotecas subprime.

Dinero a partir de dinero. “Los mercados financieros generan dinero a partir de dinero. Durante los últimos 35 años se ha aplicado la ideología neoliberal con la desregulación de los mercados, con la idea de que se autorregulan. Se ha demostrado, y lo dicen los propios economistas del Fondo Monetario Internacional (que no son sospechosos de ser comunistas), que este sistema genera más inestabilidad”, comenta Carlos. Se calcula que en 2007 se movía diariamente en los mercados financieros 70 veces el producto interior bruto del planeta Tierra. No hay inversiones a largo plazo. “No es que se invierta en una fábrica de zapatos para los próximos cinco años. El 94% de las tasaciones financieras en Frankfurt duraban menos de 72 horas. Los ordenadores mueven cantidades brutales de dinero entre paraísos fiscales y fondos de inversión, capaces de hacer miles de operaciones por segundo. Da igual si son naranjas o armamento”.

Doler, saber, querer, poder. ¿Y qué puede hacer la ciudadanía? Las organizaciones sociales tienen claro que informarse es el primer paso. “La excusa de que no sabíamos ya no sirve. Como consumidores son muchas las posibilidades que tenemos: desde evitar comprar productos que sean partícipes de la violación de derechos humanos y destrucción de la biodiversidad, a contagiar estas acciones entre las personas de nuestro entorno dándoles a conocer lo que esconde la actividad de dichas empresas cómplices, enviando cartas a las empresas y al Gobierno pidiendo cambios”, recuerdan en Survival.
Intermón Oxfam ha denunciado la explotación laboral de las fábricas textiles que empresas como Cortefiel, Inditex, Mango e Induyco-El Corte Inglés tienen en los países del Sur. Más información para los consumidores.

En Setem han demostrado que pueden pasar a la acción directa estando presentes en las juntas de accionistas del BBVA y el Banco Santander, a través de las acciones que les delegan voluntarios y colaboradores, como cuenta Teresa. “Sabemos que es difícil un cambio individual de los accionistas al escuchar nuestras intervenciones, pero conseguimos repercusión, que la gente cada vez quiera informarse más sobre las prácticas poco éticas de los bancos y forzar que el señor Botín nos dé una respuesta a las preguntas que ponemos encima de la mesa”. Gracias al trabajo de la campaña Finanzas éticas se ha conseguido que bancos como BBK y Catalunya Caixa terminen su relación con empresas que estaban fabricando armamento. “Poco a poco el BBVA ha modificado su política de defensa (la que determina qué relaciones puede tener un banco con empresas que fabriquen material armamentístico y militar), todavía no es perfecta, por supuesto, pero se están dando pequeños pasos”. El gran avance hoy es que ya existen entidades de banca ética (Triodos Bank, Cop 57, Fiare) que son las únicas que cumplen con los requisitos medioambientales, sociales y económicos.

Junto a la organización Justicia y Paz, Setem hace también reuniones con grupos políticos para concienciar sobre la necesidad de cambiar las leyes y reglamentos. “No vale decir sólo que se prohíbe la comercialización y uso de minas antipersona, se debe también prohibir su financiación”.

Veterinarios sin Fronteras pide al Parlamento español que apruebe la ‘Proposición no de Ley sobre inversiones financieras especulativas sobre bienes alimentarios de primera necesidad en países en vías de desarrollo’ presentada por Izquierda Plural. Pequeños pasos que pueden cambiar la vida de mucha gente.

Desde ATTAC llevan años pidiendo el ITS (Impuesto a las Transacciones Financieras), insiste Carlos. “Nosotros queremos que exista un control de los mercados financieros. Penalizar con un impuesto para que no merezcan la pena las transacciones rápidas puramente especulativas”. Pero, sobre todo, Carlos confía en la movilización ciudadana. Reproduce las palabras de Juan Carlos Monedero,profesor de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid: la ecuación doler, saber, querer, poder y hacer. Primero te duele, luego te informas, y después transformas. •
 
 

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