Fabiola Barranco @FabiolaBarranc1 

 

Johan Galtung: “Hay que ponerse en la piel del otro para resolver conflictos”

ESPAÑA CONFLICTOS PAZ:GRA392, TOLEDO, 12/01/2017.- El sociólogo y matemático noruego Johan Galtung, reconocido investigador sobre la paz y los conflictos sociales, momentos antes de impartir una conferencia en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Castilla-La Mancha. Durante una entrevista que ha ofrecido a la agencia Efe, ha afirmado que el problema no es el conflicto, sino la violencia y ha criticado lo peligroso de que Estados Unidos se vea no solo con derecho a la violencia sino con la "obligación" de ser violentos. EFE/Ismael Herrero
© Ismael Herrero

Sociólogo y matemático, Johan Galtung (Oslo, 1930) defiende la empatía como factor imprescindible en la solución de conflictos. Tanto, que la ha integrado en una fórmula matemática que ha puesto en práctica en numerosas ocasiones, pues ha ejercido de mediador en más de 200 conflictos en todo el mundo. Afganistán, Ruanda o Colombia son tan solo tres ejemplos.

Galtung dialoga y observa. Fruto de sus análisis ha vaticinado hechos históricos como la caída de la Unión Soviética. Es autor de más un centenar de libros y 1.600 artículos académicos, fundador de organizaciones como el International Peace Research Oslo o Transcend, la fundación por la paz, el desarrollo y el medio ambiente de la que es verdadera alma mater desde 1993. Tras su participación en el Foro Mundial sobre las Violencias Urbanas y Educación para la Convivencia y la Paz organizado la pasada primavera por el Ayuntamiento de Madrid, pudimos conversar con el que es considerado el padre de la investigación para la paz.  

Es importante definir los conceptos, ¿cuál es para usted la definición de “paz”?
Sí, pero no hay que perderse en el contexto tampoco, porque el contexto para los seres humanos tiene una complejidad infinita. Cuando hay violencia o amenaza de violencia, hay que entender qué tipo de conflicto subyace, qué tipo de trauma existe. Hay que entenderlos y después empezar el trabajo: Solución y conciliación. Y yo no digo resolución ni reconciliación, porque este re significa que anteriormente había algo bueno y muchas veces no había nada y si lo había, tal vez era malo. Hay que neutralizar el idioma.

Y como matemático, ¿cuál es su fórmula para la paz?
Es una fórmula que consta de cuatro elementos: equidad, empatía, solución de conflictos y superación de traumas. Naturalmente se puede explicar esto en un párrafo, pero yo lo hago en una fórmula con una fracción diciendo: paz positiva en el numerador y ausencia de paz negativa en el denominador. Equidad es la cooperación para el beneficio mutuo e igual. Por ejemplo, el matrimonio patriarcal era completamente contrario a esta igualdad. El patriarcado es la negación de la paz, es violencia estructural. Las feministas han hecho un trabajo buenísimo denunciando este hecho, sobre todo las que hablan de igualdad, de paridad. Empatía significa poder ponerse en la piel del otro, ver el mundo como el otro lo ve.

Usted ha mediado en más de 200 conflictos, ¿qué es lo que se necesita para una mediación exitosa?
El diálogo con todos. Y lo que yo busco es un diálogo como ellos lo entienden, no como yo lo entiendo. Por ejemplo, si tuviese que mediar con un terrorista en Sri Lanka, mi pregunta sería cómo ve usted la Sri Lanka donde quiere vivir. De mi experiencia haciendo esto sale una solución. Por eso publiqué hace unos años un pequeño documento con 40 éxitos en distintos casos de mediación. En los momentos de mediación en general quiero estar con una sola persona. Y es muy importante evitar que se lleve a cabo en una mesa rectangular con una persona presidiéndola. Muchas veces hay que evitar también a personas que representen a alguna organización o país que empiece por u: Naciones Unidas (United Nations, en Inglés), Estados Unidos (United States), United Kingdom (Reino Unido)… Hay que evitar estas úes en una mesa rectangular, aunque en una mesa redonda sí tienen su lugar. Y aquí yo tengo mi trabajo: hablar con todos para decirles: “miren, al otro lado del horizonte hay una solución, el método para encontrar esta solución se llama diálogo, intercambio de ideas”. No se llama debate. El debate es una lucha, es la continuación de la guerra con medios verbales. El dialogo es diferente, implica una búsqueda mutua.

Ahora que parece que afloran los extremismos de todo signo en muchas partes del mundo, ¿es más difícil dialogar?
Mi primera pregunta casi siempre es: “¿cómo ve usted el Afganistán/el Oriente Medio/el municipio/la universidad/el matrimonio/la amistad en donde quiere vivir?” Y los extremistas puede empezar diciendo: “¡es obvio!” Entonces yo contesto: “no es tan obvio para mí como usted lo ve”. Tal vez gritan un poco al principio, pero, como decimos en varios idiomas, “quien grita no tiene razón”. Grita porque no está convencido y trata de compensar su inseguridad con decibelios. Por eso, muchas veces los extremistas y fundamentalistas gritan, pero yo tengo mis métodos para que hablen como gente normal.


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